
¡Hola!
Pues... ya mejor ni trato de explicar por que rayos no he escrito nada. Hay muchas razones pero ya que.
Ah pero eso si, las nuevas experiencias y vivencias han estado a la orden del día. Pero la mayoría de ellas fueron mucho mas que experimentos, fueron puro amor desbordante de placer sexual, por lo que puedo catalogarlas como fuera de los dominios de Nandy, ya que mis alocadas personalidades algunas veces son muy celosas entre si, y mi personalidad "yo misma" le ha prohibido a Nandy terminantemente expresar de forma verbal, escrita o cualquier otra forma, cualquiera de las experiencias vividas sin ser Nandy.
Entonces, haciendo caso omiso de esa advertencia de mi personalidad mas autentica, quiero cambiar mi opinión respecto a dos practicas sexuales de las que tenía un concepto diferente hasta hace poco tiempo.
Y estas son: El sexo Anal y El cunilingus.
Y como se lo dije a mi amorsote del alma, creo que la mejor forma para describirlo es como el poema aquel que dice: "en este mundo falaz nada es verdad ni es mentira, todo es segun el color del cristal con que se mira"
Por que ahora mi forma de ver ambas experiencias ha dado un giro radical y... ¿como cambiaria entonces mi consejo hacia las mujeres sobre esto?
Pues creo que si tienen la fortuna de tener un buen amante no hay experiencia alguna que no valga la pena practicar.
El sexo oral fue toooooda una experiencia y el sexo anal ni siquiera fue doloroso.
Creo que ninguna practica sexual es al final de cuentas, ni sucia, ni mala, ni desagradable, dolorosa, etc, etc, son los malos amantes (hombres y mujeres) los que hacen considerarlas de esta forma en un principio pero que la perspectiva puede cambiar con un poco de talento, dedicación y como descubrí sin lugar a dudas, el amor es un mago talentoso que puede hacer una enorme diferencia.
Y de todo corazón les deseo a las mujeres que aun no lo tengan, que algun día llegue a sus vidas un hombre maravilloso que les grite te amo con la mirada y las lleve a las estrellas con una caricia.
